15 dic. 2009

El invierno ya llegó

Lento unas veces, rápido otras; avisando con antelación o de golpe, así llega el invierno…
Nunca sabes como va a ser, es una de las estaciones más impredecibles, pero al mismo tiempo más bonita. No hay nada igual al despertarte un día y ver que todas las montañas de tu alrededor están teñidas de una finísima capa de copos de nieve.

Es lo que tiene, el invierno nos trae esos bellos paisajes donde la nieve es la reina del terreno, la encuentras en las fuentes, en los tejados en las copas de los árboles. Algo tendrá la nieve cuando nos gusta caminar bajo ella mientras detestamos caminar bajo la lluvia.
Todo bajo el gélido manto de la nieve queda como adornado, como más bonito. El ver las laderas de las montañas nevadas brillar como si fueran metales preciosos inunda mis ojos de alegría.Eso es lo mágico que tiene la nieve.


Ayer supe que el invierno había llegado a mi pueblo, cuando de la nada empezó a moverse un frío que se te metía en los huesos, que te helaba, acompañado de una intensa lluvia que aunque sabíamos que aquí no cuajaba, en las zonas cercanas con mayor altitud lo haría.
Por eso he de agradecerte Señor invierno, dueño de los meses gélidos del año que hayas tenido la amabilidad de visitarnos otro año más y con la rapidez con la que lo has hecho.
Gracias por haber cubierto el final del otoño de blanco.



A.Ayala.

25 nov. 2009

El Mar

Ya sea desde las calurosas y arenosas playas del Mediterráneo o desde los afilados y verticales acantilados y las verdes y mojadas (por el rocío) praderas del Cantábrico, el Mar se admira de la misma forma, como nuestra forma de vivir, necesitamos el mar, lo anhelamos, vivimos de él, de sus alimentos y de sus aguas. De él obtenemos el pescado que comemos, la sal con la que cocinamos, las instantáneas que nos deja cuando las tormentas y el viento lo hacen enfurecer y parece que nos quiere tragar.

El Mar manso y enfurecido, impredecible, nunca sabes como va actuar ante cualquier imprevisto, tiene un fuerza destructora y hay que respetarlo y aliarse con él o de lo contrario se enfrentará a nosotros y no podemos con él.



El mar tiene engullida parte de la historia del mundo, desde barcos cargados de monedas de oro que venían de las Colonias pasando por las ciudades que han sido engullidas por él a lo largo de la historia hasta llegando al barco más famoso de la historia El Titanic.

Por eso hoy se le rinde homenaje al Mar, a su característica fuerza, a los atardeceres y amaneceres y a la hermosura del sonido de las olas romper sobre los acantilados.

A.Ayala

9 nov. 2009

Un verdadero problema.

Nuestro verdadero corazón no es un órgano que bombea sangre por los mas recónditos lugares de todo nuestro cuerpo. ¿No? No, nuestro verdadero corazón es la naturaleza, ella nos da a vida, nos da los ingredientes que completan nuestra alimentación, ellas nos ha dado nuestra tierra, nuestro ríos, nuestros mares, nuestros bosque, y nuestras pinadas en las que almorzamos y correteamos cuando somos jóvenes, y en los parques en los que pasamos nuestros últimos días de nuestra vida sentados en un banco escuchando el roce de unas hojas con otras cuando son movidas por el viento.
Somos una civilización suicida, tenemos un corazón enfermo y no lo queremos operar, no queremos arreglar nuestro corazón por que supone sacrificar muchos y muchos beneficios.
Como dice el refrán: “Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Parece que vamos a tener que dar lugar a quedarnos sin naturaleza salvaje para darnos cuenta de que estamos en extinción, en que nuestro corazón sufre y al que pronto si no se remedia le dará un infarto pudiendo pararse y dejando de bombear vida por todo nuestro planeta.
Esta es mi visión del trato que le damos a aquello que nos lo a dado todo. ¿Parece injusto verdad? Pero nadie hace nada para remediarlo. Tendremos que gozar y disfrutar de ella mientras podamos. Ya que nadie actua.



A.Ayala.

28 oct. 2009

La rutina.

La rutina es como nuestra propia sombra, nos persigue a donde vallamos, estamos obligados a seguirla y acatarla, es como una película que nunca acaba se repite una y otra vez. Es ley de vida.
A veces la rutina es añorada por las personas, cosa normal ya que cuando te acostumbras a una cosa y te la quitan notas su falta. La rutina nos persigue y como buena secretaria personal nuestra nos dice que debemos de hacer a esta hora, que debemos de hacer a esta otra, de dormir no se cuento tiempo. No te la puedes quitar de encima se pega a ti y te dirige. Y esto todos los días. Es tan fatigante que llega un momento que te dan ganas de cogerla, arrugarla y tirarla a la basura pero no puedes.



La rutina es necesaria en cierto modo pues nos “ordena” nuestro tiempo ayudando así a que todo el mundo tenga algo que hacer. Pero lo que verdad nos cansa a los seres humanos de eso es que nos lo hace repetir un día tras otro, que no te deja descansar, ni desconectar un momento de ella.
La rutina nos hace prisioneros a nosotros, que estamos hechos para andar por donde queramos a la hora que queramos. ¿A nosotros?¿No se supone que somos seres libres?
Así es como yo veo la rutina.

A.Ayala.

27 oct. 2009

El lugar de mis sueños.

Recuerdo vagamente como Morfeo me envolvía con su manta del sueño cuando derepente aparecí en un lugar. Era un paisaje de costa, en el que se veía una gran playa y presidiendo esa playa en medio de la arena mojada un montículo de tierra, con una Abadía y una cuantas casa amuralladas. ¡Estaba en Le Mont-Saint Michel! Recordé entonces la visita que hice hace ahora un año a aquella obra de arte que la naturaleza junto con la mano del hombre hicieron posible colaborando una con la otra.
Miraba atónito como el agua se tragaban a una velocidad de vértigo la arena y en un “pis pas” las olas del poderoso océano Atlántico chocaban contra la roca de las murallas produciendo uno de los sonidos mas hermosos que la naturaleza produce.
Al momento vi como una niebla difuminaba la silueta de Le Mont-Saint Michel al fondo. Y como regresaba a la normalidad. Abrí los ojos apenado, solo había sido una imaginación en mi cabeza cansada por el quehacer diario.
¡Qué pena que solo fue una imaginación, un simple sueño! Dicen que la memoria siempre recuerda las experiencias que mas nos gustaron, y debe ser verdad porque cuando de verdad la vi hace un año esa estampa se me quedó grabada en mi memoria para toda la eternidad.



A.Ayala.

18 oct. 2009

La mentira.

La mentira, esa cualidad de las personas tan odiada por todos. La mentira es la forma que tenemos de hacernos notar entre las masa, de hacernos los “importantes”. A veces conlleva desastres y desgracias. La mentira es como aquél aleteo de la pequeña mariposa que acaba transformándose en un poderoso y destructivo huracán.
Pero... ¿por qué mentimos?. Yo llevo años pensándolo y todavía no he llegado a ninguna respuesta clara, la verdad, yo creo que mentimos por diversas causas además de las que ya he dicho también mentimos por querer hacer daño, por hacer quedar a la gente que se cree esa bazofia (mentiras) mal ante sus compañeros, conocidos y familiares.
La mentira es una de las armas mas eficaces el sigo XXI una mentira, puede transformase en un rumor y con la cantidad de medios para expresarse y comunicarse que existen en la realidad un rumor se esparce a la velocidad de la luz. La mentira es una de las cualidades mas horrendas del ser humano despreciadas por casi todos pero a la vez todos caemos en la trampa y la utilizamos pensando en que no ocurrirá nada.
Esperemos que ninguna se convierta en un huracán que destroce nuestra sociedad.


A.Ayala