17 may. 2015

Amanecer

Aún era de noche... La ciudad, en los brazos de Morfeo, dormía apaciblemente mientras yo corría desesperadamente por oscuros callejones, como si huyese de alguien. 
Mis pisadas sobre el asfalto hacían vibrar los charcos que quedaban de la tormenta del día anterior. El reflejo nocturno de la urbe se difuminaba a mi paso. 

Mi respiración se aceleraba. Cruzaba avenidas sin pensar lo más mínimo en mirar a ambos lados. Necesitaba avanzar rápido. Necesitaba salir de ese laberinto. 
El tiempo iba en mi contra, el cansancio podía conmigo...
Miraba hacia adelante y el camino a recorrer parecía alargarse por segundos. Finalmente dejé atrás ese laberinto de hormigón y encontré una salida.

Había salido de aquel lugar. El asfalto dio paso al barro. Notaba al aire correr libremente y acariciar sutilmente la copas de los árboles. 
El plan había salido a la perfección, di las últimas zancadas exhalando el último aire que quedaba dentro de mí y caí...
Aturdido, levanté la mirada al frente y ahí estaba... tan bello como esperaba.
Llegué justo para verlo, para admirarlo. Justo para el amanecer. 
 





5 feb. 2015

El Bosque

Universo paralelo...
Tras sus frondosos y verdes muros, alejados de toda sociedad globalizada, se vislumbra un cálido paisaje. Lugar mágico, el bosque te llama, te invade, te embauca y te amarra, no dejándote escapar de él.

El bosque es vida. Vida que ofrece vida...
De fisonomía cambiante, se adapta a las adversidades de la vida.
Bajo las altas copas de los árboles caducifolios, sobre el verde manto y al son de titubeo del agua, recorriendo el cauce de los arroyos, el tiempo se frena. Las agujas del reloj parecen no querer avanzar y la vida se simplifica al máximo.
Muy señor mío, póngase ropa cómoda y comience su marcha. Detrás de aquella colina encontrará el bosque, adéntrese en él. ¡Vívalo! ¡Escúchelo! ¡Descúbralo!
Viva la gran oportunidad de estar rodeado de naturaleza, de la espléndida naturaleza.

A.Ayala


12 may. 2013

La peur


C'est une des choses qui nous fait à tous égaux, qui nous fait rappeler qu'on est des hommes avec nos soucis quotidiens... et ces soucis nos font peur. Qui n'a jamais éprouvé de la peur devant une situation qui s'approche de une façon inexorable?
C'est difficile de vaincre cettes peurs... Mais c'est primordial si on veux VIVRE la vie. Il ne faut pas voir la peur comme une barrière impossible de dépasser sinon comme un obstacle qu'on doit surmonter avec l'espoir de obtenir, un bon résultat qui nous réconfortera après l'avoir dépassé. 
C'est vrai qu'il y aura des fois qu'on ne obtiendra rien comme résultat mais... si on n'essaye jamais on restera là, devant le souci, avec le regard perdu. 
Après, on passera le reste de notre vie en pensant ce qu'il pouvait avoir passé mais qu'il n'est pas arrivé à cause de notre peur.
Alors monsieur... combats toi la peur avec l'espoir. L'espoir pour obtenir ce que le peur essaye à te voler.

A. Ayala

10 mar. 2013

¿Quién podrá más?

Todo tiene su cauce en la vida. La vida no es más que eso... un simple cauce por el que nos movemos y que toma diferentes direcciones dependiendo de los obstáculos con los que se encuentre. He aquí un gran obstáculo... difícil de sobrepasar. Se comporta como un muro de sólida roca impenetrable, ni siquiera por la descomunal fuerza de un caudal crecido. No hay quien lo mueva. 
He aquí, la causa de dicho obstáculo, el problema. El nivel no para de subir... no sé hasta donde dará el cauce y si será suficiente. Pero empieza a otearse posibilidad de que todo se desborde y se vaya a... pues eso, ya se sabe a donde se va a ir todo. 
¿Quién podrá más? ¿La fuerza del río o el aguante del obstáculo?


A.Ayala.



4 nov. 2012

El Destino.

El otro día una persona me dijo creer en el destino. "¡Qué barbaridad!" Para mí el destino es una cosa de la que se habla muy a menudo, sobretodo contadores de historietas y demás videntes, pero de la que no se ha podido demostrar su existencia.
Pero... después de esa conversación me puse a pensar. Y divagando, durante varios minutos, sobre el tema me vino a la cabeza una pequeña anécdota mía que podría ser obra del mismísimo destino. 
Pues quién me iba a decir a mí que tantos años después, tantas veces pensando más en lo imposible que en lo posible, ahora fuese no ya posible si no real. 
Me vino a mi mente la idea de cómo me quedaría, años atrás, si me dijeran que esa idea tan "descabellada", aunque no hay ideas descabelladas si no personas sin coraje a llevarlas a cabo, podría cumplirse o al menos en un alto porcentaje. Seguramente no me lo creería.
No soy mucho de creer en destinos y esas cosas. Es más, creo que el ser humano tiene la capacidad para cambiar y trastocar a su libre albedrío la vida diaria tal y como la conocemos.
Pero... no sé... es mucha casualidad que pasen ciertas cosas. Quizás, después de todo, por encima del dominio humano, haya unos cánones que marquen nuestro camino en la vida. Quizás me quieran estar diciendo algo. 


A.Ayala

23 ago. 2012

La disyuntiva.

El Ying o el Yang. Frío o el calor. Negro o blanco. Subir o bajar. Más claro agua. 
Hace tiempo ya, oteo con delicadeza dicha disyuntiva y se me viene a la cabeza varias formar de contraatacarla, de solucionarla e incluso (como método de escape y huida) de evitarla. 
Hace tiempo ya que la mala hierba creció en el florecido jardín y ahí está. Ahí sigue, como si nada, esperando. Mirando al jardinero... Oh! Él será el que aplique el decisivo corte. Y ya veremos que renace en ese lugar. 
La disyuntiva, muy hija de perra ella, se queda mirándote fijamente. Quiere que se reaccione ante ella. Ella siempre esperará algo por parte del enemigo. Ella nunca se desvanecerá... En cambio, el cúmulo de oportunidades que dan pie a tal disyuntiva van a variar.
El orden de las oportunidades no altera lo esencial. Pero quizás sea la oportunidad lo verdaderamente esencial. 
Es ahí donde está la miga del asunto. ¿Consejo? 
Muy señor mío, cálcese las botas y prepárese. Y ante la disyuntiva muestre la conjunción. ¿Por qué elegir? Sea egoísta por una vez y ante el "o" respondo con un "y".


A.Ayala

9 ago. 2012

La inspiración

Dichosa ninfa de la mente. Siempre tiene una cita con el yo y siempre llega, a veces mas tarde otras mas temprano. Pero llega que es lo importante.
Acaba de venir a visitarme. Esta tarde, entre redes sociales, tweets y whatsapp, a llegado sin esperarla. Y derrepente se ha encendido la bombilla de la creación, el entusiaso por que te guste que lo que has escribes ha florecido y he cogido el bloc de notas. Cuatro ideas... Sueltas... Con algún que otro dibujo. Ahora es el momento que la ninfa deja paso al artesano. Deja paso al ingeniero que da vida a la idea aportada por ese personaje del universo mental.
Muy señor mío. Le ruego que me pase la tinta, la pluma y el papiro. Pues las frases salen solas y ante la fragilidad de lo sonoro debo de dejar constancia de ello.

A.Ayala

5 ago. 2012

Pensamiento Nº1

Aire, tierra y agua. ¿Para qué más?
En verdad todo tiene sustento en estos cimientos de la vida y no terminan, transcienden al reloj de arena. Inmortales, incorruptibles y mágicos.
¿Necesarios? Quizás.
Sentado allí, al son de una bagad, admirando con esplendor la bella obra de arte que el planeta me depara, a mí y a todos. Y que muestra sin vacilación, sin vergüenza y de forma caritativa.
Al son de pentagramas que el aire arrastra, sumerge en el agua y los hace chocar contra la roca. Exprimidor de sonidos, el aire... Un feadóg, que pone hilo musical a esa estampa... Retraeros a ese lugar, descansad y admirad... Pues a veces, quien se para a pensar las cosas, quien de verdad las medita sale victorioso.
Asi que muy señores míos, meditemos pues. Al son de viejas músicas, gritos ancestrales... Y que el destino nos guíe. 

A.Ayala


El Momento

Y llegado a este punto, en este mismísimo momento, me pregunto ¿Para qué tanto pensar y volver a pensar, meditación y reflexión? Patrañas.
¿Llega el momento de la renacimiento? Quizás sí o quizás no. En verdad era algo esperado... Más tarde que pronto me lo esperaba. De alguna forma el hecho solo hace confirmar las previsiones. Y se abre ante mí un ramal de canales, con diferentes sentidos y direcciones, pero todas me dan una salida más o menos buena ante la tormenta que me persigue. 
Lo peor es la indecisión. ¡Maldita sea! 
Y ante la indecisión solo una cosa que hacer, cerrar los ojos y transportarse a ese lugar, adornado con esa música y ese viento en la cara. 

A.Ayala

29 abr. 2012

Jaque Mate


Fíjense en la imagen. Imagínenla... Un tablero de ajedrez... brillante, impoluto... 16 piezas contra 16, dada la tranquilidad desde hace tiempo, no se veía venir tal partida. Las partidas se habían dejado atrás desde hacía tiempo, el polvo era el dueño del tablero...
Al principio todo fue extraño. Sólo había un jugador, el otro se echó atrás, se escapaba, no daba señales de vida... pensó en la indiferencia como estrategia. El silencio como forma de olvidar los problemas, las rencillas, el "mejor callado que cagarla hablando" fue su lema. La partida se desarrollaba rápida, sin parones, fluída... Todos los movimientos no recibía contra alguna, vamos una victoria perfecta a falta de una buena reacción!
Conversaciones recordadas, las que se dieron bajo la brisa, entre arena y mar, unas veces incluso a horas   intempestivas, todas se iban acabando... incluso a las piezas les costaba moverse... nadie quería moverse, preferían esperar al otro, como si así se aseguraran algo. Deseaban la victoria del contrario, el cual seguía sin dar síntomas de atención a lo que pasaba, sólo tímidas acciones que porque no decirlo "empeoraban la situación". 
Pues bien, en el transcurso de esta partida hubo un movimiento que cambió los hechos... el movimiento en diagonal del alfil puso en un aprieto al participante indiferente... La partida se encontraba al borde del final, al borde del Jaque Mate... hubo que esperar horas, para una respuesta. 
Finalmente llegó, todo por ayuda de terceros,  un "Ey, espabila!". A partir de entonces la indiferencia cambió de estrategia... y ante la sorpresa del único público, el cronómetro cercano al tablero, ganó la partida. 
Lo extraño de esto es que es lo que buscaba su contrincante, prefería perder antes que ganar... porque él sabía perfectamente que una victoria suya sería peor, sabía que era peor el remedio que la enfermedad. 

La única pregunta que queda ahora es... ¿Para cuándo la revancha? 

A.Ayala.

Pd: No tiene sentido intentar comprender este post. Todo es parte de un entramado de ideas sueltas y reflexiones.