17 oct. 2011

An Oriant


Que decir de ese maravilloso lugar, que decir de lo que tiene lugar allí cada principio de agosto, solo decir que es UNICO. No tengo palabras para explicar lo que senti al ver  aquello, no me sentía extraño o raro. Estaba rodeado de gente que le gustaba la misma música que a mí, gente que iba entonando viejos himnos al son de gaitas y tambores. La verdad es que como ciudad dejaba mucho que desear, todo por culpa de la huella de la IIª Guerra Mundial que destrozo todo el lugar, pero esas dos calles alrededor del Quai de la Bretagne eran lo más, se notaba el ambiente. Un ambiente vivo, donde podías encontrar cada pocos metros bagad diferentes que tocaban musicas de sus tierras. Todo era una mezcla, todo era MÁGICO.