28 oct. 2009

La rutina.

La rutina es como nuestra propia sombra, nos persigue a donde vallamos, estamos obligados a seguirla y acatarla, es como una película que nunca acaba se repite una y otra vez. Es ley de vida.
A veces la rutina es añorada por las personas, cosa normal ya que cuando te acostumbras a una cosa y te la quitan notas su falta. La rutina nos persigue y como buena secretaria personal nuestra nos dice que debemos de hacer a esta hora, que debemos de hacer a esta otra, de dormir no se cuento tiempo. No te la puedes quitar de encima se pega a ti y te dirige. Y esto todos los días. Es tan fatigante que llega un momento que te dan ganas de cogerla, arrugarla y tirarla a la basura pero no puedes.



La rutina es necesaria en cierto modo pues nos “ordena” nuestro tiempo ayudando así a que todo el mundo tenga algo que hacer. Pero lo que verdad nos cansa a los seres humanos de eso es que nos lo hace repetir un día tras otro, que no te deja descansar, ni desconectar un momento de ella.
La rutina nos hace prisioneros a nosotros, que estamos hechos para andar por donde queramos a la hora que queramos. ¿A nosotros?¿No se supone que somos seres libres?
Así es como yo veo la rutina.

A.Ayala.

27 oct. 2009

El lugar de mis sueños.

Recuerdo vagamente como Morfeo me envolvía con su manta del sueño cuando derepente aparecí en un lugar. Era un paisaje de costa, en el que se veía una gran playa y presidiendo esa playa en medio de la arena mojada un montículo de tierra, con una Abadía y una cuantas casa amuralladas. ¡Estaba en Le Mont-Saint Michel! Recordé entonces la visita que hice hace ahora un año a aquella obra de arte que la naturaleza junto con la mano del hombre hicieron posible colaborando una con la otra.
Miraba atónito como el agua se tragaban a una velocidad de vértigo la arena y en un “pis pas” las olas del poderoso océano Atlántico chocaban contra la roca de las murallas produciendo uno de los sonidos mas hermosos que la naturaleza produce.
Al momento vi como una niebla difuminaba la silueta de Le Mont-Saint Michel al fondo. Y como regresaba a la normalidad. Abrí los ojos apenado, solo había sido una imaginación en mi cabeza cansada por el quehacer diario.
¡Qué pena que solo fue una imaginación, un simple sueño! Dicen que la memoria siempre recuerda las experiencias que mas nos gustaron, y debe ser verdad porque cuando de verdad la vi hace un año esa estampa se me quedó grabada en mi memoria para toda la eternidad.



A.Ayala.

18 oct. 2009

La mentira.

La mentira, esa cualidad de las personas tan odiada por todos. La mentira es la forma que tenemos de hacernos notar entre las masa, de hacernos los “importantes”. A veces conlleva desastres y desgracias. La mentira es como aquél aleteo de la pequeña mariposa que acaba transformándose en un poderoso y destructivo huracán.
Pero... ¿por qué mentimos?. Yo llevo años pensándolo y todavía no he llegado a ninguna respuesta clara, la verdad, yo creo que mentimos por diversas causas además de las que ya he dicho también mentimos por querer hacer daño, por hacer quedar a la gente que se cree esa bazofia (mentiras) mal ante sus compañeros, conocidos y familiares.
La mentira es una de las armas mas eficaces el sigo XXI una mentira, puede transformase en un rumor y con la cantidad de medios para expresarse y comunicarse que existen en la realidad un rumor se esparce a la velocidad de la luz. La mentira es una de las cualidades mas horrendas del ser humano despreciadas por casi todos pero a la vez todos caemos en la trampa y la utilizamos pensando en que no ocurrirá nada.
Esperemos que ninguna se convierta en un huracán que destroce nuestra sociedad.


A.Ayala