Somos una civilización suicida, tenemos un corazón enfermo y no lo queremos operar, no queremos arreglar nuestro corazón por que supone sacrificar muchos y muchos beneficios.
Como dice el refrán: “Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Parece que vamos a tener que dar lugar a quedarnos sin naturaleza salvaje para darnos cuenta de que estamos en extinción, en que nuestro corazón sufre y al que pronto si no se remedia le dará un infarto pudiendo pararse y dejando de bombear vida por todo nuestro planeta.
Esta es mi visión del trato que le damos a aquello que nos lo a dado todo. ¿Parece injusto verdad? Pero nadie hace nada para remediarlo. Tendremos que gozar y disfrutar de ella mientras podamos. Ya que nadie actua.

A.Ayala.
No hay comentarios:
Publicar un comentario