Miraba atónito como el agua se tragaban a una velocidad de vértigo la arena y en un “pis pas” las olas del poderoso océano Atlántico chocaban contra la roca de las murallas produciendo uno de los sonidos mas hermosos que la naturaleza produce.
Al momento vi como una niebla difuminaba la silueta de Le Mont-Saint Michel al fondo. Y como regresaba a la normalidad. Abrí los ojos apenado, solo había sido una imaginación en mi cabeza cansada por el quehacer diario.
¡Qué pena que solo fue una imaginación, un simple sueño! Dicen que la memoria siempre recuerda las experiencias que mas nos gustaron, y debe ser verdad porque cuando de verdad la vi hace un año esa estampa se me quedó grabada en mi memoria para toda la eternidad.

A.Ayala.
No hay comentarios:
Publicar un comentario